Elección de Plataformas, ¿Funcionalidades o Personas?

Ya hemos hablado anteriormente sobre redes sociales educativas, sobre todo a raiz del anuncio de Ning que dejaba a un buen número de docentes sin posibilidad de seguir gestionando, de forma gratuita, comunidades de aprendizaje a través de este servicio de redes sociales.

Hoy rescato una presentación de la británica Jane Hart, del blog Centre for Learning & Performance Technologies [C4LPT], en el que recoge diez criterios a tener en cuenta para elegir una plataforma que permita desarrollar aprendizajes sociales y analiza la idoneidad de Ning a la luz de los mismos. Transcribo [traducidos] estos diez criterios:

  1. Propósito [¿qué tipo de aprendizajes debe promover: informal, formal, ...?]
  2. Funcionalidades disponibles para el usuario
  3. Software Libre o Software Privativo
  4. Tipo de alojamiento del servicio
  5. Propiedad de los datos y opciones de exportación de los mismos
  6. Términos de uso de la herramienta
  7. Facilidad de creación de la comunidad
  8. Facilidad de personalización
  9. Facilidad de uso
  10. Inversión/Coste

La mayor parte de estos criterios están orientados hacia las funcionalidades de la plataforma en sí, tal y como ocurre en el caso de los parámetros que recoge en su tabla Juan José de Haro, si bien en este último caso está más orientada a la evaluación de herramientas concretas [blogs, wikis, foros,...].

Paolo Lombardo, Director de documentación y contenidos de EUDE, distingue tres tipos de redes, en un artículo publicado recientemente en educaweb, citando a Manuel Área:

Respecto a las redes sociales, Area las clasifica en tres tipos: de propósito general (por ejemplo, Facebook), abiertas para compartir archivos (por ejemplo, Youtube), y temáticas o microcomunidades con un interés específico (por ejemplo, Google Groups).

Curiosamente sitúa estas últimas en el foco de atención del profesorado:

…serán estas últimas las que concitan el interés de los formadores, pues en ellas la cantidad de usuarios resulta irrelevante, siendo fundamental el propósito o comunidad de intereses de los participantes que forman parte de ellas.

Personalmente, en el contexto pedagógico en el que se plantea el uso de las redes sociales, echo de menos la valoración del diametro de las redes que se puedan generar en cada uno de estos entornos. ¿No es acaso un valor para la generación de conocimiento el disponer de un mayor número de nodos en tu red? ¿Usamos las redes sociales en educación para dejarnos seducir de nuevo por las herramientas olvidándonos de los usuarios?

Para quienes tengan interés en saber más sobre redes sociales, desde una perspectiva estrictamente algebraica, les recomiendo la lectura del artículo Redes Sociales: una introducción de JJ Merelo.

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